En una nueva entrevista con el Podcast, “Today´s Boondoggle, el policía, James Niggemeyer, admite no sentir arrepentimiento por haberle disparado al asesino de Diembag Darrell, pese a ser dado de baja, y todo lo que eso conlleva.
Niggemeyer, fue uno de los primeros en acudir al llamado y entró al “Alrosa Villa”, local ubicado en Colombus Ohio, el 8 de diciembre de 2004, poco después que Nathan Gale, de 25 años, disparara y asesinara a Darrell, junto a otras tres personas durante una presentación de Damageplan, banda que compartía con su hermano y baterista Vinnie Paul.
Nale tenía de rehén a una persona en el escenario, pero no fue suficiente para que Niggemeyer dispara su arma dando muerte a Gale. 22 años después, el policía sufre de trastornos de estrés postraumático, y otros problemas mentales y físicos, pero sin arrepentimientos.
“Me afectó mentalmente, pero también físicamente, al punto que el departamento policial prescindió de mis labores”. Niggemeyer dice de la noche: “Fue el fin de mi carrera, algo que hacía, todos me dicen que lo hice ‘extremadamente bien’ , pero si, ahí se terminó mi carrera también. Pero no me arrepiento ni siquiera un minuto. Estoy bien con el hecho que haya podido prevenir que siguiera matando gente”.
Niggemeyer, pasó de militar a policía y nunca en su vida había matado a alguien.
Continua. “Entre la caza y entrenamiento militar y policial, fue como la culminación de todo por lo que había pasado en mi vida. Y escuchas la palabra ‘túnel’, pero es cierto, tuve muchas visiones con el túnel. Literalmente todo era oscuro, negro, salvo el sospechoso y el rehén. Fue una visión real del túnel. Literalmente, no escuche ni vi nada. Tampoco te puedo decir que gente estaba gritando”.
“Esta es la primera vez que terminé con la vida de una persona y no sabes como te va a afectar. Estuve hospitalizado por ataques de pánico. Eso fue lo que más tuve, los ataques de pánico y las pesadillas. Mi cerebro sencillamente no se quería cerrar y los doctores probaron de todas las formas para que cerrara”.
“Es parte del trabajo”, dice Niggemeyer. “Te enlistas. Entonces tienes que lidiar con eso, creo”.




