En una reciente entrevista con Classic Rock, Bruce Dickinson dijo que Metallica llevó al metal a otro nivel con el álbum negro de 1991.
“Nosotros (Iron Maiden), Judas Priest y Pantera, nos topamos con un cruce, donde tuvimos la posibilidad de escalar a otro nivel. Pero ninguno tuvo las pelotas de hacerlo. Metallica sí.
Tienes que darles un enorme crédito, por tomar esa oportunidad en cuanto se les presentó, tomando el riesgo y merecidamente obteniendo enormes recompensas. No puedes subestimar los logros de ese álbum”.
Bruce continuó: “Es uno de los álbumes seminales que acertó extremadamente bien. Muy bien producido y todas las notas están bajo control. Admiro como lo hicieron, y lo que hicieron con las canciones, y fue muy efectivo, realmente ayudó al Metal a entrar a parajes más convencionales.
“Sé que no fue Mutt Lange el que lo produjo, pero Bob Rock tiene ese mismo enfoque, donde el productor está más bien encima y tiene todo bajo control”.
Pese a su evidente elogio, Dickinson dijo que Iron Maiden jamás haría un álbum así, o al menos de esa manera. “No podríamos haber hecho un álbum así, porque no estamos bajo control, y tampoco queremos. Con nosotros, el bus perdería sus ruedas y terminaríamos despidiendo al productor!”, finalizó.